martes, 30 de enero de 2007

DECLARACIÓN DE AMOR A FIDEL CASTRO


Mi muy querido Fidel de toda una vida,

Hace varios años llegó hasta mi oficina una gringa de nombre Georgie Anne Geyer, quien más tarde escribió una fantasiosa y tendenciosa biografía tuya, titulada “Guerrilla Prince”, diciéndome que había viajado a Bogotá a entrevistarme porque le habían dicho que yo era la amante que tú más habías amado. Fue un choc y una tremenda sorpresa para mí, porque en ese instante realicé que nunca se me había pasado por la mente mirarte como a un hombre, ya que siempre tuve la impresión de estar hablando con un ser hecho de la misma carne de los dioses del Olimpo. Tú, en cambio, y es natural, me preguntaste alguna vez: “¿Y qué haces tú en la cama con ese filósofo griego de tu marido?” Lo más probable es que tú ni te acuerdes de esa anécdota, porque mientras yo he vivido 70 años, tú has vivido 1.000.

De modo que esta declaración pública de amor se la hago a quien, desde que era muy joven, he considerado como una puerta abierta a la eternidad de la historia. En esa “n” dimensión puede también existir el amor apasionado y agradecido. Es lo que vengo hoy a declararte, porque tú hiciste posible que la tragedia del 9 de abril de 1948 - cuando asesinaron a mi papá y se partió en dos la historia de Colombia, que entró en una era de violencia política que dura más de medio siglo – la hayas convertido en la fecha en que se le dio inicio a la concepción de la Revolución Cubana que vio la luz el 1º de enero de 1959.

Es decir, que aquel sangriento día en que el pueblo colombiano se insurreccionó a la manera de un volcán en erupción, en lugar de ser una fecha de sacrificio sin victoria, gracias a que tú serviste de médium, se transformó en la partera del proceso socialista en la América Latina.

Debo relatar los hechos que desembocaron en aquella “chispa” que provocó en tu conciencia el 9 de abril de 1948 para que, los lectores de esta declaración pública de amor, entiendan cuáles son las razones por las cuáles pongo como fecha primera de la Revolución Cubana ese 9 de abril, con lo cual los colombianos podemos descubrir que todo aquel inmenso dolor colectivo se transformó en la gestación de una gesta victoriosa.

En aquel año de 1948 el General George C. Marshall era una de las figuras claves de la posguerra. Había propuesto para Europa, a fin de frenar el avance comunista, la conformación del llamado “Plan Marshall”, reforzándolo en 1947 con la fundación de la CIA.

Para América Latina Marshall había ideado la creación de la OEA, para lo cual propuso la realización en Bogotá de la “X Conferencia Panamericana” y, a fin de detectar a los posibles amotinadores que pudieran atentar contra el evento y contra él mismo, lanzó, a través de sus agentes de la CIA, el rumor de que había que preparar un “Congreso estudiantil” que se enfrentara a la conferencia pro Yanky, enviando espías de la CIA para que le siguieran la pista a los que respondían al rumor. Esa es una vieja táctica maquiavélica, ideada por los servicios de inteligencia alemanes desde la época de Goebels – según nos lo refirió un día en Santiago de Chile, al Presidente Salvador Allende y a mí, nuestro querido amigo Piñeiros (Barba Roja) jefe de la policía cubana. – que consiste en impulsar y fomentar organizaciones y eventos aparentemente revolucionarios para que atraigan, acerquen y aglutinen a los rebeldes, para así ser fácilmente identificados por los servicios de inteligencia.

Por ello, paralelamente a la difusión del rumor de que se iba a realizar una conferencia estudiantil, Marshall hizo que la CIA enviara a varios de sus agentes, escogidos entre jóvenes estudiantes latinoamericanos, para que realizaran, como es lógico y natural, un trabajo de inteligencia para ver si se estaba fraguando un atentado contra él.

Tú y yo hemos identificado a algunos de esos estudiantes que vinieron a Bogotá con ese propósito, lo que no los condena, porque todo órgano de seguridad envía agentes para prevenir un posible e hipotético atentado contra algún personaje importante de su respectivo país que vaya en misión a otra nación. Eso es lógico, normal y en ningún momento censurable, ni por parte del gobierno que lo hace, ni por parte del agente casual que desempeña temporalmente ese oficio.

Es por eso que nunca he señalado acusatoriamente a la CIA por haber utilizado a unos estudiantes latinoamericanos, no residentes en Colombia, para indagar sobre cualquier atentado que se estuviera fraguando contra Marshall en ese momento. El objetivo fundamental era contactarse con los estudiantes y los obreros gaitanistas, ya que ellos ya habían empapelado la ciudad de Bogotá con unos afiches que exhibían una caricatura que mostraba a Marshall con la mano en alto, al estilo fascista, gritando Heil Hitler, realizada por un talentoso joven venezolano, de origen judío, llamado León Levy, que había llegado años atrás a Bogotá huyendo de la persecución de que era objeto en su país por haberse opuesto al golpe militar fraguado contra Isaias Medina Angarita. Era normal, entonces, que los norteamericanos quisieran saber si ese alebrestamiento estudiantil podía ir más allá. Me parece lógico que los gringos quisieran “prevenir” en lugar de tener que lamentar. Estaban en todo su derecho. En lo que se equivocaban era en pensar que los gaitanistas podían ser terroristas, cuando lo que venían siendo era víctimas del feroz genocidio, premeditado, sistemático y generalizado que se había iniciado desde el gobierno.

Me cuenta Felipe Abisambra, a quien tú recibiste con honores en La Habana por haberte servido de cicerone en Bogotá cuando, sin contacto alguno, llegaste al aeropuerto de Techo y, al verlo con unos libros debajo del brazo, le preguntaste si él era estudiante de la Universidad Nacional de Colombia y si era gaitanista. Al saber que sí lo era, relata Abisambra, le pediste de inmediato que te llevara a conocer a los grupos universitarios gaitanistas de la Nacional. Pero antes, el te llevó al Hotel Claridge, de donde su padre acababa de liberar una habitación, pensando que sería el único lugar donde encontrarías alojamiento porque, como te lo dijo, Bogotá estaba totalmente copada porque se estaba realizando en ese momento la IX Conferencia Panamericana ideada por Marshall para crearle un freno al comunismo en la América Latina.

Una vez tú instalado, cuenta Felipe Abisambra, que salieron hacia la Universidad Nacional donde te conectó con los comités estudiantiles gaitanistas. Luego le pediste que te contactara con los sindicalistas. Así lo hizo Felipe, que trabajaba en aquel entonces en las petroleras de Barrancabermeja, por lo que era sindicalista. En aquella reunión se encontraban varios dirigentes comunistas que estaban acercándose al gaitanismo después del rotundo triunfo de este movimiento en las elecciones de 1947. Te pidieron las credenciales que te acreditaban como dirigente estudiantil, pero tú las habías olvidado en La Habana. No obstante, los sindicalistas gaitanistas insistieron en que hablaras sobre la situación política en Centro América y el Caribe. Cuenta Felipe que estuviste brillante.

Enseguida pediste que Felipe te contactara con mi papá, lo que a él le quedaba muy fácil porque su familia era muy cercana a la mía. Mi papá te recibió rápidamente el 7 de abril, lo que quedó marcado de su puño y letra en su agenda personal, ya que mi papá era de un orden extremado. Anotaba en forma riguroso e inmancable todas sus citas, las que cumplía con estricta puntualidad, lo que le hizo decir al Embajador de los Estados Unidos en Colombia que esa característica suya lo hacía “una persona muy peligrosa”.

Fueron a la reunión con mi papá, Rafael del Pino y tú, acompañados por Felipe. Cuenta Abisambra que papá, al saber que eras abogado, te regaló el libro de sus Defensas Penales, recién editado por Camacho Roldán y también te dio una copia de la Oración por la Paz, donde señala sin ambages al Presidente Mariano Ospina Pérez como gestor del genocidio al Movimiento Gaitanista que se había desatado en 1946.

Felipe recuerda que mi papá te insistió mucho sobre la importancia que tienen los líderes que hacen el papel de antena para interpretar al pueblo, en lugar de presentarse como el flautista de Hamelin.

No sé si tú conocías ese cuento y entendiste lo que mi papá quería decirte, pero ahora pienso que talvez mi papá te estaba advirtiendo que él sabía que se había lanzado el rumor de un hipotético congreso estudiantil, que no era más que una carnada para atraer con “su flauta mágica” a los niños y a los ratones. Te recuerdo someramente parte del cuento, que más que todo es una fábula:
La ciudad de Hamelin se había llenado de ratones y dice el cuento que “ante la gravedad de la situación, los prohombres de la ciudad, que veían peligrar sus riquezas por la voracidad de los ratones, convocaron al Consejo y dijeron: "Daremos cien monedas de oro a quien nos libre de los ratones". Se presentó un hombre que “mientras se paseaba, tocaba con su flauta una maravillosa melodía que encantaba a los ratones, quienes saliendo de sus escondrijos seguían embelesados los pasos del flautista que tocaba incansable su flauta”, hasta que llegó a “un caudaloso río donde, al intentar cruzarlo para seguir al flautista, todos los ratones perecieron ahogados”. Los prohombres se negaron luego a pagarle la recompensa al flautista quien volvió con su flauta a tocar una bella melodía que arrastró tras de sí a los niños de la ciudad, que desaparecieron para siempre como los ratones.
Creo que podemos llamar esta advertencia que te hizo mi papá como la “táctica del flautista de Hamelín”, que fue lo que sucedió con el lanzamiento del rumor de que un Congreso estudiantil iba a realizarse.
Después de esa reunión con mi papá, donde naturalmente no se mencionó el dicho congreso porque era solamente una “idea” que flotaba vagamente en el ambiente y mientras se pensaba en conseguir un punto de encuentro para el comité organizador que necesariamente habría de conformarse, un pequeño grupo de estudiantes conformado por el dominicano Manuel Lorenzo Carrasco, por el venezolano León Levy y los colombianos Manuel Zapata Olivella, Guillermo Peña, David Rosental y Felipe Abisambra, se reunió un par de veces en la sede de la CTC, donde se habló del posible congreso pero, finalmente, no se llegó a nada. A esas dos reuniones tú y Rafael del Pino asistieron.
Llega el 9 de abril de 1948 y tú te encuentras en la calle cuando como pólvora se regó la noticia de que habían atentado contra mi papá. Algunos periodistas han inventado que tú asististe la víspera del magnicidio a la defensa penal que hiciera mi papá del teniente del Ejército Cortés Poveda, defensa que terminó el mismo 9 de abril en la madrugada, 12 horas antes de que se llevara a cabo el crimen.

Tú y yo sabemos que tu no fuiste a esa famosa defensa, pues para asistir a una audiencia donde mi papá intervenía había que pedir con varios meses de anticipación un permiso especial para entrar, ya que aquello era un espectáculo de conocimientos jurídicos, de técnica forense, de capacidad de análisis y de oratoria sin igual, que atraía a un público multitudinario. Ni siquiera una persona tan allegada a mi papá como Felipe Abisambra consiguió entrar a la audiencia.

También inventaron que a la salida de la audiencia, cuando papá era sacado en hombros, alcanzó a citarte para ese mismo día 9 de abril en su oficina para las dos de la tarde, cita imposible porque mi papá tenía ya planeado un almuerzo con algunos de sus amigos para discutir lo que ocurriría en el Ejército si ganaba el pleito, ya que de inmediato se partirían en dos las Fuerzas Armadas. Por un lado quedaría la oficialidad apoyándolo y por el lado de la oligarquía se quedarían los generales. Era, además, la última barrera que rompía mi papá en el avance del Movimiento Gaitanista hacia el poder. Es por ello que ninguna cita figura en la agenda de mi papá el 9 de abril, día en que salió a almorzar a la una de la tarde. ¿Cómo iba a poder estar de regreso tan sólo una hora después, a sabiendas de su legendaria puntualidad, cuando se trataba de un almuerzo de una importancia extrema? No era propiamente el objetivo de ingerir un sandwich de comida rápida de un empleado de banco al que sólo le dan una hora de almuerzo.

Cuando estalla la revuelta, por las descripciones que varias veces me has hecho personalmente de los eventos de ese día, que se ajustan a la verdad - a diferencia de algunas de las cosas que transcribió Arturo Alape, que en las diversas ediciones que de su libro El Bogotazo se han hecho, en veces se contradice - tu siempre hiciste énfasis en tus relatos en cómo te deslumbraste al comprobar la fuerza que tiene un pueblo insurrecto.

Tus emotivos relatos, que acompañabas a veces subiéndote a la silla donde habías estado sentado, me han hecho siempre pensar en lo que le sucedió a Pablo de Tarso, originalmente Saulo, cuando en camino hacia la ciudad de Damasco tuvo una visión de Jesús, lo que le abrió a él las puertas al cristianismo y permitió que el cristianismo se expandiera por el mundo.

Tú hasta abril de 1948 eras rebelde, no un revolucionario, y eras un algo foquista cuando llegaste a Bogotá, pero al ver al pueblo sublevado tuviste una iluminación: reconociste al pueblo en su grandeza, valoraste su gigantesco potencial de lucha y su insustituible papel protagónico en los procesos auténticamente revolucionarios. Ese día captaste, con tu indiscutible genialidad, que “el pueblo es superior a sus dirigentes”, como decía mi papá y allí fuiste fecundado con la idea de forjarle el camino al pueblo para que éste avanzara, no ya hacia el gobierno, sino hacia el poder.

En cambio, la gente “normalita” (que desafortunadamente es la mayoría), no vio o no quiso ver en el 9 de abril en Bogotá otra cosa sino un pueblo emborrachándose, incendiando y saqueando. ¡Qué miopía! Por eso del nombre correcto que inicialmente se le daba a ese acontecimiento, al llamarlo “la revolución del 9 de abri”l, la prensa oligárquica y los historiadores a sueldo comenzaron a calificar ese día como “El Bogotazo”, en una clara maniobra de guerra psicolíngüística, para darle una connotación peyorativa a un suceso que, en realidad, fue heroico.

En cambio, tú viste lo que había que ver: la dimensión gloriosa del pueblo en los procesos históricos.

¿Cómo entonces no amarte con pasión? ¿Cómo entonces no estar hondamente agradecida porque convertiste una fecha nefasta y frustrante para el pueblo colombiano en la cimiente de un proceso que logró enraizar la primera revolución socialista del Continente Americano y que hoy en día se está proyectando a toda Nuestramérica como lo soñó el Che?

Tú no viniste a Bogotá al Congreso de Estudiantes, porque esa era una idea aún gaseosa, de la que antes de llegar a Colombia no tenías noticia, como me lo han ratificado los pocos que en aquel abril de 1948 oyeron hablar del asunto, porque durante todos estos años yo me he puesto sistemáticamente a preguntarle a todos los estudiantes y profesores universitarios de aquella época sobre qué sabían de ese congreso estudiantil y nadie tenía información sobre los preparativos y estructura del congreso, fuera de los muchachos aún vivos, que se reunieron en la CTC. Al único que no pude interrogar fue a Manuel Lorenzo, al que tu debes recordar como “Manolo”, porque murió poco tiempo después en un intento de invasión revolucionaria a Santo Domingo, que fracasó porque los delataron.

Tú y yo sabemos a qué viniste, y no propiamente, como lo dicen los oligarcas continentales a asesinar a mi papá, como lo han difundido sus asesinos intelectuales para lavarle las manos a la CIA que obró de común acuerdo con el gobierno bipartidista, liberal y conservador, conformado en lo que cínicamente se llamó en ese momento la Unión Nacional.

Tú no viniste, claro está, probado está, a matar a mi papá, viniste traído por el destino para que, como San Pablo, el pueblo colombiano te iluminara y entendieras el papel de gigante que cumple el pueblo en los procesos revolucionarios.

Esto tenía que decírtelo antes de que tú o yo nos fuéramos de este mundo. Y no lo hago porque estás enfermo, sino porque mis meses están contados. He decidido que el 20 de septiembre de 2007, como lo he dejado escrito en mi TESTAMENTO que aparece en mi blog ¡A LA CARGA! (http://glorigaitan.blogspot.com/), cuando festeje mis 70 años, si de aquí a allá no me cumplen quienes me han hecho promesas de apoyar la refundación del Instituto Gaitán, si no se ejecuta a cabalidad lo ordenado por las leyes y acuerdos aprobados por los poderes legislativos de Venezuela y Colombia en homenaje a mi padre, si no logro los recursos para la realización del Congreso de la Memoria para conmemorar el 60 aniversario del magnicidio de mi padre, que tendrá lugar en el año 2008, y con tal motivo inaugurar el Museo del Genocidio al Movimiento Gaitanista, si no logro que la Casa-Museo Gaitán vuelva a manos de quienes comparten el ideario gaitanista y se le quite su manejo a quienes quieren enterrar su memoria revolucionaria para convertirlo en instrumento útil de la derecha, yo iniciaré ese día 20 de septiembre un ayuno. No una huelga de hambre, porque sufro de hipertensión, lo que no me permitirá ir más allá de una semana sin comer y la huelga de hambre pierde entonces todo sentido como herramienta de resistencia y lucha. Creo, etnocnes, que con este gesto definitivo dejaré históricamente sentada mi protesta contra el gobierno de Álvaro Uribe, autor intelectual y material del segundo asesinato de mi padre, el asesinato de su espirito, peor que el asesinato físico, porque es la destrucción de la MEMORIA HISTÓRICA, del legado de un líder socialista, antiimperialista y anticapitalista, para convertirlo en un mito “pan-y-aguado”, carente de impronta revolucionaria y despojado de su legado ideológico que es, sin duda alguna, enemigo de todo lo que representa el actual gobierno de Colombia y sus secuaces: los paramilitares, los narcotraficantes y la oligarquía.

Ahora bien, de ti depende en grado sumo que mis peticiones, que tienen una fecha límite, se cumplan, porque ya sabemos que “una palabra tuya bastará para sanarme”.

Con afecto infinito,

GLORIA GAITÁN
Correo-e: glorigaitan@yahoo.es

domingo, 21 de enero de 2007

ME HA LLEGADO AL ALMA

Me ha llegado al alma la referencia que hace en un correo electrónico, un miembro de la lista Diáspora-Noticias a una frase de Perón cuando decía que no todo el que grita Perón, Perón, es peronista, incluyendo al orador.

Soy la hija de Jorge Eliécer Gaitán, el más grande líder popular con que haya contado la historia de Colombia, asesinado el 9 de abril de 1948 en complot denominado "Operación Pantomima" fraguada por la CIA en unión de las oligarquías colombianas, liberales y conservadoras. Sus más cercanos y auténticos seguidores fueron perseguidos, víctimas del genocidio premeditado, sistemático y generalizado, que le dio origen a la guerrilla colombiana.

Manuel Marulanda Vélez, apodado "Tirofijo", comandante en jefe de las FARC tuvo que irse al monte en su adolescencia porque sus padres eran gaitanistas y fueron perseguidos por el gobierno de Mariano Ospina Pérez, cuyo secretario privado era Misael Pastrana Borrero. Años más tarde Pastrana fue Presidente de Colombia. Era el padre de Andrés Pastrana Borrero, también Presidente, quien le tendió una celada a las FARC, dirigidas por Marulanda, pretextando que quería firmar la paz, pero una paz sin hacer concesión alguna. Es decir, que padre e hijo de las oligarquías se han enfrentado a padres e hijos que han tenido que alzarse en armas para defenderse. Lo mismo sucede con la otra guerrilla colombiana, el ELN, su comandante en jefe, Gabino, desde niño tuvo que irse al monte porque sus padres eran gaitanistas y por esa razón estaban siendo perseguidos por el gobierno. Así comenzó su vida guerrillera.

En 1948 cuando la oligarquía colombiana y el imperialismo asesinaron a mi padre ¿qué sucedió? Que los victimarios, por obra y gracia del "espíritu santo" se convirtieron en "gaitanistas". Claro que no son gaitanistas sino que GAITANEAN (en la Argentina "peronean", en Venezuela “bolivarianean”) para obtener el favor del pueblo engañado por esos cantos de sirena.

¿Qué pasa hoy en Venezuela? He visto gente que me quitó el saludo porque yo era chavista desde 1998 y que ahora me repudian porque supuestamente no soy lo suficientemente chavista.... Lo que sucede es que para mí la Revolución Bolivariana es la esperanza de que a Colombia llegue el gaitanismo, como desde Venezuela nos llegó la independencia con Bolívar y por eso, cuando veo algo malo, lo critico, porque no necesito ser lacaya del Presidente Chávez, ni ganarme su aprecio adulándolo. Yo trato a la Revolución Bolivariana como lo hago con mis hijas. Las aplaudo en lo bueno y les critico lo que a mi juicio no está bien. Lo hago porque las amo, porque sus vidas y su destino me interesan. Hay que tenerle mucho cuidado a los "fanáticos" de un proceso político que gritan vistosamente Perón, Perón, Chávez, Chávez, o Gaitán, Gaitán, cuando lo que hacen es encubrir su oportunismo con la hoja de parra de una ideología que ellos no comparten pero que puede serles muy, pero muy "útil".

El Presidente Uribe Vélez liquidó el Instituto Gaitán, tan pronto se posesionó, en respuesta a la presión que para ello le hicieron los paramilitares colombianos que decían - haciéndose eco del Consejero de Paz de Uribe, el psiquiatra Luis Carlos Restrepo - que había que enterrar para siempre la memoria que guardaba el pueblo de su líder Gaitán. Me allanaron y se apropiaron ilegalmente de todo el material que sobre mi padre yo tenía, incluyendo mi biblioteca y mi archivo personal. Se tomaron de asalto la Casa-Museo Jorge Eliécer Gaitán y se la entregaron a los académicos cortesanos, que escriben la historia para rendirle oportunista homenaje a los poderosos y ahora muestran allí a un Gaitán "pan-y-aguado", ajeno a su verdadera estatura socialista, negándole su dimensión antioligárquica, anticapitalista y antiimperialista. Han cooptado su figura para convertirlo en una estatua sin dimensión revolucionaria. De su tumba han hecho un lugar sin raíces, a donde ni a mí ni a mi familia nos permiten llegar a colocar ofrendas florales argumentando, como lo hicieron por escrito, que hay que eliminar esos inoficiosos "ritos funerarios", carta que está a la disposición de quien la quiera ver.

GLORIA GAITÁN

viernes, 19 de enero de 2007

LO PROMETIDO ES DEUDA

EL BOLIVARIANISMO FALTÓN


Voz de alerta para NOEMÍ POCATERRA,

por ser mi amiga, diputada a la Asamblea Nacional de Venezuela, dirigente guayú y
encargada por el Presidente Chávez para coordinar el apoyo a la reestructuración de la

Fundación Jorge Eliécer Gaitán.

Es también un mensaje de esperanza dirigido a mi amigo

Arcadio Montiel , guayú.


Según pudimos ver anoche JUEVES 18 DE ENERO por el noticiero RCN, los indios guayú de Colombia llevan tres días de manifestaciones y protestas porque PDVSA ha negociado a sus espaldas la inserción del gasoducto que pasará por sus territorios en Colombia y ha incumplido la promesa formal de entregarles ocho millones de dólares ( USD $ 8’000.000,oo) con destino a inversión social para resarcir los daños que significará para esta comunidad indígena el paso del gasoducto por sus tierras ancestrales y sagradas.

¿Qué le está pasando a la Venezuela bolivariana? Permanentemente oímos decir que “no cumplen ni años”. Mi experiencia es dramática. El Presidente Chávez le ofreció espontáneamente a la familia Gaitán los recursos necesarios para refundar la Fundación Gaitán que fue liquidada por Alvaro Uribe bajo presión de los paramilitares colombianos. El Presidente me ratificó su ofrecimiento en un vuelo que hacíamos en el avión presidencial entre Venezuela y Bolivia. La promesa que se viene prolongando, desde hace cuatro años, no se ha cumplido.

Si el gobierno bolivariano no le cumple a los indios guayú ¡qué me va a cumplir a mí! Yo he decidido que si no puedo refundar la Fundación Gaitán y si la Casa-Museo de mi padre sigue en manos de sus adversarios ideológicos, yo iniciaré el próximo 20 de septiembre, cuando cumpliré 70 años, una huelga de hambre hasta sus últimas consecuencias. Las razones de esta medida las doy en lo que he llamado TESTAMENTO, que aparece en este blog.

La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el pasado mes de abril un acuerdo de honores a mi padre. Resultó ser un “saludo a la bandera”. Nada de lo que allí se dice se ha llevado a cabo (ver en anexo el texto completo del acuerdo que también aparece al final de esta nota. También se encuentra en la página oficial de la Asamblea Nacional.

Los políticos de derecha, oportunistas y mentirosos, nos han acostumbrado a que faltan a su palabra. Pero, nosotros, los bolivarianos, no podemos ser como ellos. Debemos recordar a Bolívar cuando dijo: “Sólo es dable confiar en los gobiernos que cumplen su palabra, porque quien falta a sus promesas es instrumento ciego de su propia destrucción”.
Los venezolanos tienen una responsabilidad CONTINENTAL. Proyectar la imagen de que no cumplen la palabra, no cumplen una cita, no cumplen una promesa, nos afecta a todos los que queremos que el proyecto bolivariano se extienda a todo el continente, sin excepción.
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Acuerdo con motivo de conmemorarse el quincuagésimo octavo aniversario del asesinato del jurista y líder socialista latinoamericano, Jorge Eliécer Gaitán

Gaceta Oficial:
INFORME:
LA ASAMBLEA NACIONAL
DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Acuerdo con motivo de conmemorarse el quincuagésimo octavo aniversario del asesinato del jurista y líder socialista latinoamericano, Jorge Eliécer Gaitán
Considerando

Que el día 9 de abril del presente año se conmemora el quincuagésimo octavo aniversario del vil asesinato del líder socialista latinoamericano, ejemplo de lucha y coraje para las nuevas generaciones revolucionarias de la Patria Grande, el prócer bolivariano JORGE ELIÉCER GAITÁN

Considerando

Que el insigne dirigente popular es ejemplo de lucha y coraje para las nuevas generaciones revolucionarias de la Patria Grande

Considerando

Que el líder popular JORGE ELIÉCER GAITÁN hizo grandes aportes al desarrollo de nuevas tendencias en las ciencias penales y políticas, habiendo sido eximio criminalista, laureado por sus novedosas teorías científicas en la Real Universidad de Roma con trayectoria universal, cuyo cuerpo de doctrina científico –en lo político– es elemento visionario enriquecedor del socialismo del siglo XXI

Considerando

Que el líder JORGE ELIÉCER GAITÁN desarrolló prácticas de organización popular que son ejemplo para la lucha continental que se avecina, basando sus premisas en teorías científicas sobre el papel de la cultura como asiento del comportamiento humano; paradigmas que han sido ratificados por las modernas premisas de la neuropsicología, según las cuales el hombre y la mujer actúan movidos –en primera instancia– por el temperamento que marca la orientación de nuestras acciones, teorías que movilizaron el alma y la razón populares, haciendo posible que su vida marcara un nuevo derrotero a la sociedad colombiana y que su muerte partiera en dos la historia de Colombia

Considerando

Que el prócer JORGE ELIÉCER GAITÁN fue un latinoamericano que luchó por la paz de Colombia, siendo famosas sus intervenciones tituladas: Oración por la paz y Oración por los humildes, donde proclamó, al hablar de los mártires que entregaron su vida por las ideas gaitanistas, que “su muerte es vida de nuestro destino final”

Considerando

Que el mártir de la revolución colombiana fue paradigma de la lucha por el integracionismo, habiendo propuesto la construcción de un partido continental que promoviera la integración, y habiendo viajado a Venezuela para festejar el fin de la dictadura y la importancia del papel del pueblo en los destinos de nuestro continente, siendo precursor de la Democracia Participativa y Protagónica al declarar que el objetivo de su lucha era la sustitución de la Democracia Representativa por la Democracia Directa

PRIMERO: Adherirse al duelo que desde hace más de cincuenta años embarga al pueblo colombiano por la pérdida del hombre que era su esperanza, y unirse al homenaje que el pueblo revolucionario de Venezuela le rendirá este 09 de abril de 2006, en el Teatro Municipal de Caracas.

SEGUNDO: Exhortar a los Poderes Públicos del país para que se construya un monumento al patricio neogranadino en la Plaza El Silencio, donde pronunció su famoso discurso que terminó diciendo: “Más vale una bandera limpia y solitaria que ciento tendidas en el lodo”, y que dicha plaza tome el nombre de JORGE ELIÉCER GAITÁN.

TERCERO: Exhortar al Ejecutivo Nacional para que, por medio del Ministerio de la Cultura, se plasme la iniciativa de crear la Fundación JORGE ELIÉCER GAITÁN en Venezuela, para recuperar su pensamiento, su lucha y su ejemplo, y divulgar sus ideas socialistas en las nuevas generaciones.

CUARTO: Ordenar la impresión de su obra para su amplia difusión, tanto sus discursos de plaza pública como sus debates parlamentarios, su obra científica en lo penal, plasmada en sus defensas penales y la publicación de su obra “Las ideas socialistas”, escrita en lenguaje accesible al pueblo, donde expresa la necesidad del socialismo para redimir a los humildes, establecer un desarrollo endógeno e instaurar la equidad, la justicia y la paz.

QUINTO: Exhortar a las universidades nacionales a crear la Cátedra Libre JORGE ELIÉCER GAITÁN, encargada de presentar, estudiar y debatir –en el ámbito académico– el pensamiento científico, político y penal del doctor JORGE ELIÉCER GAITÁN.

SEXTO: Exhortar al Ejecutivo Nacional a crear la Orden JORGE ELIÉCER GAITÁN, para exaltar los logros de las organizaciones populares que desarrollen en Venezuela y/o Colombia programas ejemplares en el marco de acciones participativas, protagónicas y antiimperialistas.

SÉPTIMO: Exhortar al Ejecutivo Nacional para que, por medio del Ministerio para la Vivienda y el Hábitat, se adelante el proyecto latinoamericano para Venezuela, llamado CIUDADELA JORGE ELIÉCER GAITÁN, impulsado por el Comité de los Sin Techo, para que –en el marco del Estado de Derecho que ordena la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela– se construya el tejido social participativo, a través de la autoconstrucción con desarrollo endógeno, aportando elementos formativos en el establecimiento de una cultura participativa integral.

OCTAVO: Designar una comisión de la Asamblea Nacional para que se haga presente en el acto de homenaje que se le rendirá al caudillo en el Teatro Municipal de Caracas, el próximo 09 de abril del año en curso, a partir de las 02:00 p.m.

NOVENO: Hacer entrega del presente Acuerdo, en el acto a realizarse en el Teatro Municipal a su hija Gloria Gaitán, a los Parlamentos Latinoamericano y Andino, a la Embajada de Colombia en Caracas y a la delegación colombiana, presidida por el eximio jurista, doctor Carlos Gaviria, quién se hará presente en dicho acto.

DÉCIMO: Dar publicidad al presente Acuerdo.

Dado, firmado y sellado en la ciudad de Caracas, sede del Palacio Federal Legislativo, a los seis días del mes de abril del año dos mil seis. Año 195º de la Independencia y 147º de la Federación.

NICOLÁS MADURO MOROS Presidente
DESIRÉE SANTOS AMARAL Primera Vicepresidente
ROBERTO HERNÁNDEZ Segunda Vicepresidente
IVÁN ZERPA GUERRERO Secretario
JOSÉ GREGORIO VIANA Subsecretario

miércoles, 17 de enero de 2007

URIBE Y MANCUSO: UN MISMO PERRO CON DISTINTO BOZAL






URIBE VÉLEZ, OSPINA PÉREZ Y
LAUREANO GÓMEZ,
PRESIDENTES PARADIGMÁTICOS DEL PARAMILITARISMO EN COLOMBIA



- o las cínicas y frías confesiones de MANCUSO -

¿Por qué Colombia es el único país de América Latina que tiene guerrillas en su territorio?

Porque la oligarquía colombiana ha empleado al PARAMILITARISMO como TÁCTICA FUNDAMENTAL para mantenerse en el poder y por ello el pueblo ha perdido las esperanzas de un cambio profundo, revolucionario (subrayo) por las vías democráticas. Lo que acaba de ocurrir en el Ecuador no se daría en Colombia. Más bien tendríamos un Gutiérrez, porque la táctica alternativa y complementaria de la oligarquía colombiana ha sido conformar movimientos supuestamente revolucionarios a fin de “que todo cambie para que todo siga igual”. Es lo que he llamado, desde el tiempo del MRL (Movimiento Revolucionario Liberal), “la táctica de la vacuna”, una versión criolla del Gatopardo, que tanto le gusta a la familia López.

Todo comenzó en 1945, cuando por primera vez en Colombia la oligarquía vio cómo el pueblo avanzaba en forma imparable hacia el poder bajo la guía del Movimiento Gaitanista que lideraba el dirigente socialista revolucionario (no es un pleonasmo), anticapitalista y antiimperialista, Jorge Eliécer Gaitán.

Bajo el gobierno del liberal Alberto Lleras Camargo, ante el miedo de perder el poder, iniciaron un proceso de asesinatos selectivos (ver el archivo político de mi padre Jorge Eliécer Gaitán) pero, una vez Mariano Ospina Pérez elegido presidente de la República, se dio comienzo a un genocidio premeditado, sistemático y generalizado, con asesinatos selectivos y masacres colectivas.

Para adelantar “técnicamente” este genocidio, Ospina contrató a Scottland Yard, quien le aconsejó contratar paramilitares (a los que el argot popular llamó “chulavitas”) para enviarlos unas veces a los pueblos liberales, haciéndose pasar por conservadores para asesinar al pueblo liberal y luego enviarlos a ellos mismos, haciéndose pasar por liberales, a los pueblos conservadores para asesinar al pueblo conservador, con lo cual despertaban el odio bipartidista que Gaitán estaba logrando romper al producirse la unión del pueblo liberal y conservador en torno al Movimiento Gaitanista, enfrentado contra la oligarquía bipartidista. Por eso el líder popular advirtió una y mil veces: “Pueblo de todos los partidos: ¡os están engañando las oligarquías! Ellas crean deliberadamente el odio y el rencor a través de sus agentes, asesinando y persiguiendo a los humildes, mientras la sangre del pueblo les facilita la repartición de los beneficios económicos y políticos que genera tan monstruosa política”. (Periódico Jornada, abril 13 de 1947).

Los que hemos sido víctimas de esa violencia estamos presenciando, con sal en la herida y el alma hecha pedazos, las cínicas y frías declaraciones del paramilitar MANCUSO, donde le ha dicho abiertamente al país que los paramilitares y Alvaro Uribe comparten la misma ideología, una ideología que se basa en imponer su poder político y económico de carácter capitalista, a través del asesinato y la persecución. Ha confesado que las masacres eran ordenadas por el llamado GRUPO DE LOS OCHO, una especie de sociedad secreta como el Club Bildenberg, la Trilateral o la sociedad de “La calavera y los huesos”, grupo donde cada uno de sus miembros representaba a un estamento de la oligarquía. Uno de ellos representaba al gobierno, otro a la Iglesia, otro a los empresarios y así sucesivamente.

Las confesiones de Mancuso me han refrescado mis recuerdos de infancia cuando una romería llegaba a mi casa para contarle a mi madre los horrores que estaban sucediendo. Un día alguien me hizo la pregunta rutinaria que se le hace a los niños: “¿Qué vas a hacer cuando seas grande?” No dudé en responder: “Matar a Àlvaro Gómez Hurtado”, de quien yo había oído contar, con nombres y señales, las torturas que su grupo, llamado de “las camisas negras”, le infligía a sus sacrificados, entre otras cosas el llamado “corte de corbata” o “corte de franela”, que consistía en cortarle la garganta a sus víctimas para pasarle la lengua por la herida a guisa de corbata. ¿Y cómo murió Álvaro Gómez? Como un héroe público al que nombró la Constituyente de 1992 como su presidente, junto con Horacio Serpa Uribe, apoyado en su campaña presidencial por los paramilitares (como lo confesó Mancuso) y Navarro Wolf, quien ha fungido como agente del servicio secreto alemán, la BND, (Bundesnachrichtendienst), tal como lo vi en documento original en casa del doctor Alberto Mendoza Morales.

El paramilitarismo ha sido la clave de la estabilidad oligárquica y proimperialista en Colombia, pero como la historia oficial es una trinchera de la lucha de clases, a las nuevas generaciones les han transmitido imágenes de "héroes" que no han sido otra cosa que asesinos.

MIS REFLEXIONES Y MEMORIAS

SOBRE EL PARAMILITARISMO Y LA VIOLENCIA EN COLOMBIA

- COMO TÁCTICA DE LA OLIGARQUÍA LIBERAL-CONSERVADORA -

SEGUIRÁN APARECIENDO, DÍA A DÍA, EN ESTE BLOG.

miércoles, 10 de enero de 2007

COADYUVANZA EN RESCATE DE LA MEMORIA


APOYA A LA ASOC. DE AMIGOS DE JORGE ELIÉCER GAITÁN.
POR FAVOR FIRMA Y ENVIA ESTA COADYUVANZA A ALVARO URIBE
c/o PROG. DDHH

EL PUEBLO TE LO AGRADECERÁ.



Señor Presidente ALVARO URIBE VÉLEZ

c/o Programa Derechos Humanos de la Presidencia de la República

Bogotá, D.C. - COLOMBIA


Sirve este escrito a manera de coadyuvanza a las acciones que ha emprendido la Asociación de Amigos de JORGE ELIÉCER GAITÁN con el propósito de anular el objetivo que en carta pública se trazaron los paramilitares para apoyar el escrito de su Consejero de Paz, el psiquiatra Luis Carlos Restrepo, donde consigna su voluntad política de ENTERRAR PARA SIEMPRE LA MEMORIA QUE DE JORGE ELIÉCER GAITÁN GUARDA EL PUEBLO COLOMBIANO. Para cumplir dicha meta el gobierno apeló a la difamación, la calumnia y la injuria contra su única hija para expulsarla de la dirección de la Casa-Museo Jorge Eliécer Gaitán y, como lo dice por escrito una comunicación del Ministerio de Educación, antes de ser juzgada por las instancias competentes, se adujeron dichas maledicencias como razón para cerrar el Instituto Gaitán, violando así el artículo 29 de la Constitución Política de Colombia que establece que “toda persona se presume inocente mientras no se la haya declarado judicialmente culpable”. La señora Gaitán fue absuelta por la justicia de los cargos que le hizo el gobierno, pero eso no impidió que se le negara la devolución de sus pertenencias, las cuales las autoridades se niegan a entregar utilizándolas en la Casa-Museo Jorge Eliécer Gaitán para desorientar al visitante, dándoles una visión acomodaticia, mezquina y nugatoria del legado ideológico del líder socialista, antiimperialista y anticapitalista que fue Jorge Eliécer Gaitán. En cambio se les niega a los gaitanistas participar en la custodia de la memoria del líder popular, con lo cual se violan los artículos 18 y 20 de la Constitución Política de Colombia que garantizan la libertad de conciencia y la libertad de informar y recibir información veraz e imparcial. Finalmente reclamamos que se respete el artículo 2º. de dicha Carta Política donde se declara que las autoridades de la República de Colombia están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades y el artículo 8 que determina que “es obligación del Estado proteger las riquezas culturales de la Nación”, las cuales están siendo agredidas al tergiversar el legado de Gaitán como maniobra para cumplir con el objetivo señalado por escrito por los paramilitares y su consejero Restrepo de sepultar la memoria auténtica de Gaitán. Gaitán es patrimonio de la revolución continental y su figura ha de ser ejemplo de oposición activa contra las oligarquías, el imperialismo y el capitalismo en la búsqueda de una América Latina libre, soberana y popular.


Atentamente,


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LA MUERTE ESPIRITUAL

Es William Izarra baluarte extraordinario, junto con Carlos Lanz, en la lucha por estructurar en el pueblo venezolano una cultura acorde con la Revolución Bolivariana, tarea que ambos han adelantado con insistencia, persistencia y admirable constancia, siempre manteniendo un bajo perfil y demostrando una generosidad indiscutible que admiro y que hace que yo mantenga fe plena en el futuro de ese proceso popular que, sin duda alguna, conducirá a Nuestramérica hacia el puerto de unidad y equidad a que todos los revolucionarios queremos llegar.


En artículo de William Izarra, que difunde hoy Martín Guédez a través del grupo virtual “Cadena Bolivariana” titulado el CFI en el arranque afirma William que no existe la muerte espiritual. Yo me permito disentir de William en ese aspecto. La muerte espiritual sí existe y ha existido a lo largo de la historia. Porque la historia la escriben los vencedores.

Basta que ustedes consulten por Internet la expresión “Museo de Bagdad” para que puedan constatar que su deliberada desprotección para ponerlo a merced de los saqueadores, fue la primera acción de las tropas gringas en la invasión a Irak. Así desaparecían piezas históricas que, como mojones de memoria, le daban lumbre el orgullo del pueblo que le dio nacimiento a la civilización occidental.

Toda revolución reescribe su historia nacional para sacar a luz lo que los enemigos del cambio enterraron en el camposanto del olvido. Los reaccionarios buscan cooptar las figuras prestigiosas de la historia popular para transformarlas en mitos travestis al servicio de sus mezquinos intereses. Por ello dijo Lenin en la introducción a su libro El Estado y la Revolución : “En vida de los grandes revolucionarios sus enemigos los atacan y los calumnian y cuando mueren los convierten en iconos inofensivos”. ¿No fue acaso lo mismo que los monarcas de la Edad Media hicieron al apoderarse de Cristo y el cristianismo?

¿Por qué este empeño de los reaccionarios por enterrar la memoria de los grandes héroes revolucionarios y, por otro lado, farisaicamente “rescatar” su imagen para deformarla? Porque la historia es raíz de los pueblos y en ella se nutre su cultura para enfrentar el presente y el futuro.

A nosotros no sólo nos gobiernan las leyes y los dirigentes. Quien realmente nos gobierna es nuestra cultura, la que hace que aceptemos las normas sociales que se nos proponen o se nos imponen. Es la cultura, ese “rey” que llevamos en el subconsciente, el que dicta nuestros quereres y nuestras acciones. Es la batalla por apropiarse del repertorio de convicciones que conforman nuestro comportamiento lo que hace que los manipuladores del poder busquen modelar la historia a su acomodo.

El 24 de julio de 2003, en la página de “cultura y espectáculos”, el periódico reaccionario de más circulación en Venezuela publicó un artículo titulado Rescatemos a Bolívar, enterremos a Bolívar, afirmando que había que liberar al pueblo venezolano de su imagen. Así mismo escribieron los paramilitares en Colombia un panfleto pidiendo liquidarme moralmente por ser yo el obstáculo que impedía que el pueblo colombiano sepultara para siempre la memoria de mi padre, Jorge Eliécer Gaitán, como lo venía pidiendo Luis Carlos Restrepo desde el momento en que escribió su ensayo La Sangre de Gaitán, donde afirma que, aún cuando nos llamaran herejes, era necesario enterrar para siempre el recuerdo que los colombianos guardábamos por Gaitán. Propósito que reiteró recientemente en cámaras para un documental europeo.

Como eco a estas demandas Alvaro Uribe liquidó el Instituto Gaitán y le entregó la parte operativa de esa tarea al periodista Hernando Corral, que hasta ese momento figuraba como “aguerrido revolucionario” e, incluso, había sido colaborador (¿colaborador o espía?) del ELN. Hoy en día, después de haberse quitado la careta en la liquidación del instituto creado para salvaguardar la memoria revolucionaria de Jorge Eliécer Gaitán, donde ordenó que se destruyeran películas y numerosos documentos históricos que guardaba el Instituto sobre la vida revolucionaria del líder popular (lo que ha quedado cínicamente consignado por escrito en las actas de liquidación), fue nombrado director del periódico vocero de Alvaro Uribe Vélez y sus políticas reaccionarias.

Bien lo había dicho mi padre: “…los hombres que hemos cruzado universidades sabemos que el hombre es como las plantas, que la planta da frutos y flores no por la planta misma, sino por el surco y la tierra donde ha prendido y que el hombre y un pueblo no pueden ser grandes y fuertes sino en razón de las tumbas donde tiene el alimento para su fruto”.

Es que las tumbas hacen parte de esa memoria histórica y contra ella atentan los reaccionarios para apagar el fuego revolucionario. Así diría mi padre: “es que el hombre no puede incendiarse sino por grandes ideales: no puede sentir pasión sino por las cosas que tengan perspectiva histórica: es que el hombre no se aferra con empeño sino a sus ideas, sus amores, su hogar, su pedazo de tierra; a sus tumbas y sus escuelas, a aquello que le da razón a su vida”.

Y si todo eso se lo arrebatan y le inventan un pasado acomodado a la medida e intereses del opresor, el pueblo quedará castrado en su marcha hacia el poder y su liberación.

Precisamente a la tumba de mi padre le tienen prohibido el acceso a los gaitanistas y a mi familia. Todo hace suponer que se ha cumplido la promesa hecha por Alvaro Uribe Vélez a Bush de entregarle la calavera de mi padre a la llamada “Hermandad de la Muerte ” o Skull & Bones, ya que esa sociedad secreta acostumbra a coleccionar las calaveras de las grandes figuras revolucionarias como trofeos de guerra. Anexo en este correo lo que tenía publicado Wikipedia y que posteriormente fue parcialmente censurado,

Más temprano que tarde los colombianos recuperaremos el manejo de la Casa-Museo Jorge Eliécer Gaitán y sabemos que en este empeño estaremos acompañados por revolucionarios de todo el continente que reconocen el valor de LA MEMORIA HISTÓRICA , pero para ello se requiere una gran campaña de concientización, haciendo entender que EL ESPÍRITU DE LOS REVOLUCIONARIOS SÍ PUEDE SER ASESINADO, ENTERRADO Y OLVIDADO.

Gloria Gaitán

miércoles, 27 de diciembre de 2006

1. EN EL NOMBRE DEL PADRE

TESTAMENTO DE LA HIJA DE JORGE ELIÉCER GAITÁN
- Primera parte -


Por voluntad de los paramilitares

Después de una lucha continua de casi medio siglo por impedir que convirtieran a mi padre en una momia al servicio de la ideología oligárquica, capitalista y proimperialista, fui definitivamente aplastada en mis intenciones por la dolosa voluntad del Presidente Álvaro Uribe Vélez, quien liquidó el Istituto Gaitán, que contra viento y gobiernos y con un gigantesco esfuerzo, logré sacar adelante hasta convertirlo en un instituto descentralizado del orden nacional dedicado a preservar la memoria popular, con su MUSEO DE LAS LUCHAS POPULARES; la propagación de una cultura de la participación a través del METISEO, herramienta pedagógica para desarrollar la voluntad popular de autodeterminación en pos de la construcción de una Democracia Directa y la difusión del cuerpo de doctrina de mi padre que, por estar fundamentada en los paradigmas de la filosofía científica del siglo XX, se constituye en columna vertebral para la edificación del socialismo del siglo XXI.

Alvaro Uribe, al cerrar el instituto, estaba actuando en concordancia con la voluntad de los paramilitares, quienes en julio de 2002 masivamente lanzaron por escrito un llamado para que las autoridades acabaran con esa “herramienta de subversión” que era, según ellos, el Instituto Gaitán, pidiendo que yo saliera de allí y de su dependencia, la Casa-Museo Jorge Eliécer Gaitán, porque yo era “culpable del delito” de mantener viva la memoria del líder popular con todo el sentido revolucionario que iluminó su vida. Apoyaban así la voluntad de Luis Carlos Restrepo, Consejero de Paz del Presidente Uribe, quien escribió textualmente que los colombianos, “al precio de que nos calificaran de herejes”, debíamos enterrar para siempre la memoria de Jorge Eliécer Gaitán, haciendo que el pueblo olvidara su nombre y sus luchas revolucionarias.
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[1] Restrepo, Luis Carlos. La Sangre de Gaitán publicado en el libro SAQUEO DE UNA ILUSIONES, 1998.